DIARIO 20 DE MARZO, 2007

Las estaciones del año se sucedían, como desde el principio de la historia del planeta. Los sucesos históricos se repetían, como desde el comienzo de las civilizaciones. Los hombres y mujeres de este planeta veíamos todas las cosas en forma distinta. Algunos reflexionábamos de una forma, otros lo hacían de otrra manera distinta. Eso dependía de cuánto sabíamos y cómo habíamos percibido la historia de ayer, que es la misma historia de hoy.

20 de marzo, 2007.

Esta mañana caía nieve sobre Estocolmo. Ayer hubo nieve, lluvia y granizo. Son los últimos estertores del invierno que nos deja. En el norte de España hay fuertes tormentas de nieve y viento. Pronto llegaránn los días de calor en todo el hemisferio, naturalmente, siempre hará más calor en el sur de Europa que en el norte. Pero será el año más caluroso de la historia, de acuerdo a todos los pronósticos. Es la consecuencia del cambio climáticos brusco…

Yo continúo con mi trabajo de instructor de auto-escuela. A veces estoy en la calle con algún alumno. Otras veces estoy atendiendo la recepción y otras tantas estoy impartiendo clases de teoría, algunas en español y otras en sueco. Es la rutina de muchos años. Ahora, además, impartiendo clases a instructores privados, que deben asistir con sus propios alumnos para recibir la mejor información posible para irse solos por las calles, con un letrero verde que dice övningskörning”, que quiere decir “aprendiendo a conducir”

Un día como hoy, hace cuatro años, se llevó a cabo el acto terrorista más grande de este siglo y del siglo pasado, con excepción de las dos guerras mundiales, con la excusa de que había armas de destrucción masiva en Irak (de esas que hay en varios otros países, incluyendo a Israel). Todo el mundo sabía que eso era mentira. Pero eso no importaba. El imperio norteamericano era el que decidía, como lo ha hecho en casi todos los conflictos bélicos de gran envergadura.  

Sin ningún respeto hacia la ONU ni a los llamados de varios gobernantes de no iniciar una guerra injustificada, se incrementó el bombardeo que ya se había iniciado antes en muchas zonas iraquíes y se dio la orden de invadir por tierra, con toda la monstruosa maquinaria de guerra, empezando la masacre de cientos de miles de hombres, mujeres y niños. 

Fue aquel día que yo dejé de pisar las puertas del Mc Donalds y dejé de beber Coca-Cola. No sé por qué no lo hice antes. Recuerdo a una amiga uruguaya (Ana) que una vez, hace veinte años, intentó convencerme de que dejara de beber esa gaseosa, para boicotear la empresa de mayor representatividad del imperio norteamericano. Esa vez me crucé de hombros y le dije que no tenía sentido hacerlo, pues igual habían millones de personas que la seguirían bebiendo y el efecto de unos pocos que la boicotearan no tendría sentido alguno. 

Aquel 20 de marzo de 2003 volví a oir la voz de mi amiga, a la que no ví nunca más desde que me vi obligado a cerrar la librería que tenía en el centro de Estocolmo, porque muchos de mis clientes no me pagaron sus deudas, cuando yo les daba facilidades para que me pagaran los libros que compraban.  

Esta vez sí que seguí su consejo, a pesar de no verla después de tantos años. Me prometí a mí mismo nunca más beber Coca-Cola ni ninguna bebida de esa empresa. Y me prometí nunca más pisar el suelo ni sentarme a la mesa de un Mc Donalds. He cumplido fielmente mi promesa.

Ya no se trata de que esas bebidas son innecesarias, además de dañinas para la salud… No se trata ya, tampoco, de que la mayor parte de las comidas que se expenden en esos restaurantes de comida rápida sean insanas ni de que esa empresas contribuyen a romper el equilibrio ecológico…

De lo que se trata ahora (desde hace cuatro años) es de no colaborar con las empresas que son representativas del imperio norteamericano, que invade y masacra pueblos inocentes. Podría argumentarse que, en tal caso habría que boicotear todos los productos de empresas norteamericanas, lo que sería imposible. Por supuesto que no, pero en este caso específico se trata de empresas que son simbólicamente representativas del imperio, además de las enormes ganancias que obtiene esa cadena multinacional y el desplazamaniento de pequeños comerciantes que tienen o han tenido bares y cafeterías, como es el caso de España y Francia. .ver página. 

Volviendo al tema fundamental de este escrito, es conveniente que la gente tome conciencia de lo que significan las amenzas de nuevas guerras o invasiones que pueden ser iniciadas o instigadas por el gobierno norteamericano. Es necesario que todos se informan de lo que realmente está detrás de esas agresiones, los motivos y las finalidades, que no son otras que fortalecer la economía del país del norte de América. 

Néstor

En esa época tenía muchas páginas web, que lamentablemente dejaron de funcionar. Había muchos enlaces interesantes que ya no se pueden abrir. Por ese motivo he eliminado todos eos enlaces.

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